
Se remató judicial y el BROU era el principal acreedor.
El remate estuvo a cargo del escritorio Borrazás Deambrosi.
El predio comprende construcciones de embotellado y expedición; piletas y destilería; cava; cobertizo, balanza, oficinas y entrepiso, depósito y talleres. En total tiene un área de 7.728m².
La historia de la bodega Irurtia está ligada a la inmigración europea y al trabajo familiar que fue transmitido de generación en generación. Su origen se remonta a comienzos del siglo XX.
El remate fue sin base y el BROU se quedó con el predio por una cifra cercana a los 750 mil dólares.