Estados Unidos descarta prorrogar el acuerdo nuclear con Rusia y propone negociar uno nuevo

Tras la expiración del acuerdo que limitaba los arsenales estratégicos de Estados Unidos y Rusia, el presidente estadounidense descartó la propuesta de Moscú para prorrogarlo y reclamó un nuevo pacto que contemple las realidades actuales en materia de armamento nuclear.

Washington — El presidente estadounidense Donald Trump dejó en claro que Estados Unidos no aceptará una extensión del antiguo tratado de control de armas nucleares con Rusia y, en cambio, pidió la negociación de un nuevo pacto “modernizado” que contemple las realidades tecnológicas y geopolíticas actuales.

El llamado del mandatario se produce después de que expirara el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (New START), el último acuerdo bilateral que limitaba los arsenales nucleares desplegados por Washington y Moscú. Trump argumenta que ese acuerdo, aunque fue útil en su momento, ya no corresponde a la situación contemporánea y necesita una actualización más amplia, que incorpore restricciones y verificaciones más robustas para un arsenal nuclear más complejo.

Rechazo a la oferta de extensión de Putin

Según informaron fuentes oficiales y declaraciones recogidas por medios internacionales, Rusia había planteado la posibilidad de extender el New START por un año como una medida para mantener ciertas limitaciones entre los dos mayores arsenales nucleares del mundo, ante la falta de un nuevo acuerdo listo para entrar en vigor.

Trump dijo que esa oferta no contemplaba adecuadamente los intereses de seguridad de Estados Unidos ni las nuevas capacidades tecnológicas —tanto de Rusia como de otras potencias nucleares— y por ello la descartó. En su lugar, insistió en la necesidad de negociar un tratado integral que abarque más tipos de armas y que establezca un marco de control más amplio y actualizado.

Motivaciones del planteo estadounidense

La administración Trump ha señalado que las amenazas globales han evolucionado desde la firma del New START hace años, y que países con capacidad nuclear emergente o que han desarrollado nuevos sistemas de lanzamiento y misiles requieren de un enfoque diferente al que proponía el tratado vencido.

Trump sostuvo que un tratado modernizado debería incluir no solo limitaciones a los sistemas de armas tradicionales, sino también mecanismos de verificación y transparencia que se ajusten a las nuevas tecnologías y escenarios estratégicos globales.

Reacciones y contexto geopolítico

El planteo de Trump llega en un contexto de tensiones geopolíticas amplias entre Estados Unidos y otras potencias, con particular atención en las relaciones con Rusia por su intervención militar en Ucrania y enfoques divergentes sobre temas de seguridad global. La propuesta de revisar y actualizar el marco de control nuclear responde, según Estados Unidos, a la necesidad de garantizar estabilidad estratégica en un entorno global más complejo.

Expertos en relaciones internacionales interpretan la postura estadounidense como un intento de reforzar la posición negociadora de Washington sobre armas estratégicas, al tiempo que se busca integrar preocupaciones sobre otros países que no están incluidos en el esquema bilateral que dominó la era de la Guerra Fría y sus acuerdos posteriores.

Próximos pasos en el diálogo sobre control de armas

Aunque Trump rechazó extender el tratado existente, su administración ha señalado que está abierta a conversar con Moscú sobre un nuevo marco de acuerdo que supere las limitaciones del New START. Sin embargo, no hay fechas ni detalles concretos sobre cuándo iniciarían esas conversaciones ni cuáles serían los ejes específicos de un futuro tratado modernizado.

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