La cooperativa atribuyó la decisión a dificultades generadas por la acción sindical, mientras los trabajadores rechazaron el cierre y pidieron que la empresa revea la medida por su impacto laboral en la zona.

La cooperativa láctea Conaprole anunció el cierre definitivo de su centro de distribución en Rivera, en una decisión que generó fuerte rechazo del sindicato de trabajadores y que la propia empresa atribuyó a la acción sindical.
La medida fue comunicada por la empresa en las últimas horas y se da en un contexto de ajustes operativos y decisiones estratégicas que Conaprole ha venido tomando en varias de sus plantas y centros de logística.
Cierre en Rivera y reacción empresarial
Conaprole explicó que la planta de Rivera, que funcionaba como centro de distribución de productos lácteos, dejará de operar de manera permanente. En sus comunicados internos y ante la prensa, la empresa señaló que la decisión responde a razones organizativas y de mercado, y agregó que existieron “actitudes del sindicato” que, según la cooperativa, dificultaron el funcionamiento normal del centro y complicaron su viabilidad.
Aunque la empresa no detalló aspectos técnicos del impacto económico del cierre, Conaprole atribuyó la situación a la postura del sindicato en negociaciones y actitudes que, a su entender, afectaron la operativa de la planta de Rivera de forma significativa.
Rechazo del sindicato de Conaprole
Frente al anuncio, el sindicato de Conaprole expresó un fuerte rechazo a la decisión de cerrar el centro de distribución. Los delegados sindicales calificaron el cierre como “injustificado” y advirtieron que la empresa, aunque se define como cooperativa, ha actuado “igual o peor que las multinacionales” al tomar medidas sin consensuar con los trabajadores y sin aportar soluciones alternativas para la plantilla afectada.
El sindicato pidió públicamente que Conaprole revise su decisión y abra instancias de diálogo para buscar soluciones que eviten el cierre, o al menos mitiguen sus efectos sobre los empleados del centro de Rivera. Los representantes de los trabajadores también expresaron inquietudes sobre el impacto laboral y social que tendrá la medida en la región, ya que la planta empleaba a un número significativo de personas y era parte de la dinámica económica local.
Acusaciones cruzadas y falta de consenso
La tensión entre la cooperativa y el sindicato se traduce en acusaciones cruzadas: por un lado, Conaprole responsabiliza al sindicato por haber generado situaciones que afectaron el funcionamiento de la planta; por el otro, los trabajadores rechazan la versión empresarial y apuntan a una falta de voluntad para negociar y buscar alternativas conjuntas.
El conflicto se enmarca en las disputas laborales que han afectado a la cooperativa en distintos momentos, especialmente cuando se trata de decisiones que involucran ajustes estructurales, cierres de centros o cambios en la operación.
Contexto y próximos pasos
Con el cierre confirmado, la atención se centra ahora en cómo se implementará la medida, cuál será el tratamiento de los puestos de trabajo y qué acciones tomará el sindicato para defender los intereses de los empleados afectados. También se espera que las autoridades laborales u otros organismos puedan intervenir en instancias de mediación si se profundiza el conflicto.
El cierre del centro de distribución de Rivera se suma a otras reestructuraciones que Conaprole ha efectuado en el pasado, lo que refuerza la percepción de que la cooperativa está ajustando su modelo logístico en respuesta a cambios de mercado y a desafíos operativos internos.