El primer asesino serial de Uruguay fijó residencia definitiva en una zona exclusiva del balneario. El jefe de Policía de Maldonado señaló que no tiene restricciones para vivir allí, pero aseguró que si comete algún delito “va a tener problemas”.

Pablo Goncálvez, identificado por las autoridades como el primer asesino serial de Uruguay, se instaló recientemente de forma definitiva en Punta del Este, en un sector exclusivo de esa ciudad balnearia. La presencia de Goncálvez en ese entorno generó atención pública y preocupación institucional tras su llegada al departamento de Maldonado, donde está residiendo a pocos metros de zonas de alto tránsito turístico y residencial.
Goncálvez, cuya trayectoria criminal marca un hito trágico en la historia del crimen uruguayo, cumplió una extensa pena de prisión y, tras obtener su libertad, decidió establecerse en ese enclave costero del país. La llegada de una figura con antecedentes tan notorios ha despertado interés social y mediático debido tanto al perfil del individuo como al lugar elegido para vivir.
Ubicación y estilo de vida
La vivienda donde Goncálvez se radicó está en un área considerada de alto nivel socioeconómico dentro de Punta del Este, con residencias de lujo y cercanía a zonas comerciales y recreativas. Según informes locales, el hombre se instaló allí con normalidad, lo que ha levantado cuestionamientos acerca de cómo se da el proceso de reintegración para quienes han cumplido penas por delitos graves.
Vecinos y comerciantes de la zona comentan que lo han visto transitar por calles de la ciudad sin mostrar conductas que alteren el orden, aunque su sola presencia ha generado reacciones encontradas entre residentes y visitantes.
Advertencia de la Policía
Las autoridades policiales de Maldonado monitorean la situación con atención. El jefe de Policía local aseguró públicamente que Goncálvez no tiene impedimento legal para residir en Punta del Este, siempre y cuando no cometa delitos o infrinja la ley. Sin embargo, advirtió con firmeza que cualquier acción que vulnere el orden o la normativa vigente será perseguida y sancionada conforme a la legislación penal y administrativa.
La Policía enfatizó que la vigilancia no se centra en la vida cotidiana de la persona, sino en prevenir posibles hechos que puedan derivar en problemas para la comunidad, especialmente en una ciudad con gran afluencia de turistas durante la temporada de verano.
Reacciones y debate público
La decisión de Goncálvez de vivir en un área tan visible ha generado un debate entre ciudadanos, políticos y analistas sociales. Algunos opinan que, tras cumplir su condena, las personas tienen derecho a rehabilitarse y residir donde prefieran, siempre que respeten las normas. Otros sostienen que la presencia de alguien con un pasado criminal tan notorio en una comunidad turística puede resultar incómoda o intimidante para los vecinos y turistas.
Por su parte, las autoridades han reiterado que la libertad de residencia está garantizada por la ley en ausencia de medidas restrictivas específicas, y que el enfoque principal es garantizar la seguridad pública y el cumplimiento de la normativa por parte de todos los habitantes de la zona.