El edil Julio Basanta fue el principal promotor de que la ordenanza sea derogada y comentó que lo hizo respondiendo a inquietudes de la ciudadanía.
Señaló que la tarea que realizan “es ilegal, establecido en el código penal y que no es un servicio, es mendicidad activa. El 99% de la gente que le da plata lo hacen porque tienen miedo que les rompa o raye el auto”, expresó.