
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este sábado el comienzo de «una gran operación de combate», con la colaboración de Israel, contra las principales instituciones de Irán para «proteger al pueblo estadounidense a través de la eliminación de la amenaza que representa el régimen iraní» y, en último término, derrocar a las autoridades del país y desactivar a sus fuerzas de seguridad.
Trump ha dejado bien claro en su discurso el doble objetivo de la operación: la rendición total y absoluta del Ejército y de la Policía iraní, a quienes ha prometido una amnistía, y forzar el levantamiento definitivo de la población contra el estamento clerical. «Al pueblo iraní le digo que la hora de su libertad está a su alcance», ha manifestado Trump, sobre un ataque que representará «la única oportunidad» que tendrán «durante generaciones» para derrocar a las autoridades iraníes.