EE. UU. e Israel intensifican bombardeos contra Irán y golpean su capacidad de misiles

La ofensiva conjunta apunta a debilitar el poder balístico del régimen iraní y frenar su escalada militar. Según autoridades estadounidenses, los ataques lograron reducir significativamente el lanzamiento de misiles y drones desde territorio iraní.

Los pájaros vuelan mientras el humo se eleva tras una explosión, después de que Israel y Estados Unidos lanzaron ataques contra Irán, en medio del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, en Teherán, Irán, el 2 de marzo de 2026. © Majid Asgaripour via Reuters

Estados Unidos e Israel intensificaron sus operaciones militares contra Irán con una serie de bombardeos dirigidos a infraestructuras estratégicas del aparato militar iraní. La ofensiva, impulsada por el gobierno del presidente Donald Trump, busca debilitar el programa de misiles balísticos y frenar la capacidad ofensiva del régimen en medio de una creciente escalada regional.

Según autoridades militares estadounidenses, los ataques conjuntos han impactado instalaciones clave vinculadas al sistema de lanzamiento de misiles y a arsenales utilizados por Irán. Como resultado, el número de misiles balísticos disparados por Teherán en el conflicto se redujo en un 86 % desde el inicio de las operaciones, mientras que los ataques con drones también disminuyeron significativamente.

Golpes a infraestructura militar iraní

La campaña militar comenzó con una serie de bombardeos coordinados que tuvieron como objetivo destruir plataformas de lanzamiento de misiles, depósitos de armamento y centros de comando. Desde el inicio de la ofensiva, las fuerzas estadounidenses han atacado más de 2.000 objetivos militares en territorio iraní, incluidos aeródromos, bases de misiles y sistemas de defensa aérea.

Las operaciones también se dirigieron contra activos navales y otros recursos estratégicos del régimen, con el objetivo de limitar la capacidad de respuesta iraní en el Golfo Pérsico y en otras zonas del Medio Oriente.

Respuesta iraní y escalada del conflicto

Irán respondió a los ataques con una oleada de misiles balísticos y drones contra objetivos en la región, incluidos países que albergan bases militares estadounidenses. Las defensas aéreas de los aliados han interceptado parte de esos ataques, aunque el intercambio de hostilidades elevó el nivel de tensión en todo el Medio Oriente.

En paralelo, el gobierno estadounidense advirtió que la ofensiva podría continuar con nuevas oleadas de bombardeos si Irán mantiene sus acciones militares.

Objetivo: frenar la capacidad militar de Teherán

Funcionarios del Pentágono sostienen que el propósito principal de la operación es neutralizar la infraestructura que permite a Irán lanzar misiles y drones, considerados una amenaza directa para fuerzas estadounidenses, aliados regionales e intereses estratégicos en la zona. La ofensiva conjunta con Israel ha debilitado de forma significativa la capacidad balística iraní, aunque analistas advierten que el conflicto podría ampliarse si continúan las represalias entre las partes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *