
La empresa suspendió la faena.
Actualmente, hay 220 trabajadores en la planta. El fuerte aumento en el precio del ganado obligó a suspender la actividad. Las autoridades definen si la paralización es por uno o dos meses.
El director del frigorífico, Carlos Mauro Fuidio, aseguró que la decisión se tomó exclusivamente por «inviabilidad del negocio» debido a los valores de la hacienda. «Es absolutamente inviable, no se puede trabajar», sostuvo. Por cada animal faenado se pierde entre 150 y 200 dólares por cabeza.