
Trabajadores de la empresa láctea Granja Pocha manifestaron su preocupación por las condiciones laborales actuales, luego de que la firma pasara a manos del grupo multinacional francés Lactalis.
En el marco de la asamblea general de los Trabajadores de la Industria Láctea (FITIL), señalaron que persisten incertidumbres sobre el rumbo de la empresa y cuestionaron la falta de definiciones concretas en relación a inversiones y reorganización del trabajo.
Según indicaron, si bien se han anunciado posibles incorporaciones tecnológicas, estas aún no se reflejan claramente en la operativa diaria. Al mismo tiempo, advirtieron por modificaciones en las condiciones laborales, como cambios en turnos, horarios y puestos de trabajo, lo que —aseguran— genera inestabilidad entre los trabajadores.
También plantearon dificultades en la organización interna y en la coordinación de tareas, lo que impacta en el desarrollo habitual de la actividad.
Desde el sindicato sostienen que la situación actual requiere mayor claridad por parte de la empresa y reclaman certezas sobre el futuro de la planta y las condiciones de trabajo.