
El Sindicato de Obreros de Granja Pocha (SOGRAP) expresó su preocupación por la fuerte caída en los volúmenes de leche que recibe la planta de Juan Lacaze y por el futuro del sector de quesería, que retomó la actividad recientemente pero con menor operativa.
El presidente del sindicato, Pablo Sesini, señaló que la empresa, hoy en manos del grupo francés Lactalis, redujo significativamente la remisión de leche tras cambios en su estrategia, lo que impactó directamente en la cuenca lechera.
En ese sentido, indicó que se pasó de procesar unos 500 mil litros diarios en plena zafra a unos 140 mil en la actualidad, lo que derivó en la pérdida de remitentes y en un escenario complejo para recuperar esos productores.
Por otra parte, Sesini se refirió a la situación de la quesería, que retomó la actividad días atrás tras un período de mantenimiento, pero que pasará de tres turnos a dos debido a la baja en los volúmenes de leche.
El dirigente explicó que este escenario genera preocupación por el impacto en el empleo, ya que el sector involucra no solo a operarios directos, sino también a áreas vinculadas como envasado, logística y transporte, alcanzando a más de 30 trabajadores.
Asimismo, señaló que, si bien la empresa plantea líneas de crecimiento en otros productos como dulce de leche y yogur con destino a la exportación, el sindicato busca garantías sobre la continuidad de la producción de queso.
En cuanto al vínculo con la empresa, Sesini aclaró que existe un canal de diálogo permanente y que las negociaciones se desarrollan con normalidad.
De esta forma, desmintió expresiones públicas realizadas por un integrante del sindicato a medios de Montevideo, quien había señalado un deterioro en la relación con la empresa, subrayando que esas declaraciones no representan la postura de la directiva.