
Este jueves 5 de marzo, en la Plaza de la Libertad de Colonia Valdense, se realizó el acto oficial de declaración como patrimonio de la ciudad de la rosa “Duarte de Oliveira”, Brassac 1878, un rosal histórico que se conserva desde fines del siglo XIX en la casa de la vecina Jovita Courdin. Durante la ceremonia se plantó un ejemplar reproducido de la planta original, con el objetivo de preservar esta variedad y compartirla con toda la población.
La actividad fue organizada por la Asociación Uruguaya de la Rosa, filial Colonia Valdense, junto al Municipio local, y contó con la presencia de autoridades departamentales, representantes de la institución a nivel nacional, garden clubes, centros educativos y organizaciones de la zona. La declaratoria fue respaldada por la Intendencia de Colonia, que reconoció a la rosa como patrimonio de la ciudad y de interés departamental.
Proyecto de rosedal
Durante la oratoria, el alcalde de Colonia Valdense, Fernando Eguiluz, recordó que días atrás ya se había realizado una primera plantación en el parque del Municipio, en una instancia compartida con una delegación de mujeres de los Valles Valdenses que visitaban la ciudad.
Además, adelantó que el Concejo Municipal proyecta crear un rosedal en la propia Plaza de la Libertad, donde distintas instituciones locales podrán plantar ejemplares y participar de su cuidado, fortaleciendo el trabajo conjunto que caracteriza a la localidad.
Una rosa con valor histórico
La presidenta del Comité Heritage de Uruguay, Inés Díaz de Licandro, explicó que la identificación de esta variedad representa un hecho poco frecuente a nivel internacional, ya que muchas rosas antiguas han desaparecido con el paso del tiempo debido a las modas, el crecimiento urbano y la pérdida de espacios verdes.
En ese sentido, destacó que Uruguay viene avanzando en la preservación de estas especies históricas, reconociendo su valor cultural y promoviendo que cada localidad pueda identificar y proteger sus propias rosas patrimoniales.
La rosa declarada patrimonio se conserva desde hace más de cien años en la casa de la familia Courdin, en Colonia Valdense, donde fue plantada por los primeros colonos de la zona.
Su propietaria, Jovita Courdin, expresó que vive este momento con mucha emoción, al poder compartir con toda la ciudad una planta que formó parte de la historia familiar durante generaciones.