
La situación que atraviesa el Frigorífico Establecimiento Colonia comienza a sentirse con fuerza en la economía de Tarariras. Así lo expresó la alcaldesa Marisel Saporitti, quien reconoció que existe preocupación e incertidumbre en la población debido a la paralización de una de las principales fuentes laborales de la ciudad, junto con la láctea Calcar.
Saporitti señaló que son cientos de familias las que dependen directa e indirectamente de la actividad del frigorífico, por lo que la falta de certezas sobre el reinicio de las operaciones ya repercute en el comercio local y en el movimiento económico de la ciudad.
La alcaldesa indicó que vecinos y comerciantes manifiestan preocupación por la merma en las ventas y el impacto económico generado por la incertidumbre sobre el futuro de la planta.
En medio de este escenario, desde el Municipio buscan alternativas para movilizar la economía local. Junto a la Unidad Pymes de la Intendencia, se trabaja en una feria mensual de emprendedores, muchos de ellos vinculados al frigorífico.