

El reconocido cantautor uruguayo Carlos Alberto Rodríguez estuvo en Colonia Valdense y Nueva Helvecia, en el marco de una recorrida que realiza cada año por hogares para ancianos, llevando sus canciones y generando un espacio de encuentro con sus residentes. La iniciativa surgió hace varios años a partir de una conversación con Mabel Sassi y Edgar Rozza, y se ha transformado en una actividad que mantiene con particular cariño y bajo perfil.
Rodríguez, referente del canto popular y folclórico uruguayo, obtuvo el premio al Mejor Cantante Solista en el Festival de Cosquín en 1980 y el Charrúa de Oro en 2004. Publicó su primer disco solista, Mi historia, en 2001 y desde 2004 es artista exclusivo del sello Sondor. También ha realizado giras internacionales, incluyendo presentaciones en Estados Unidos y España.
En esta oportunidad, visitó cinco hogares de la zona: cinco en Colonia Valdense y uno en Nueva Helvecia, donde tenía previsto concurrir al Frauenverein. Rodríguez explicó que cada vez que viaja al interior para cantar procura averiguar dónde funcionan hogares para ancianos y acercarse a compartir algunas canciones.
El artista asegura que estos encuentros también le hacen mucho bien, al ver en los rostros de los residentes, expresiones de alegría, satisfacción y gratitud. Para Rodríguez, en una época dominada por la tecnología y las comunicaciones a distancia, es fundamental preservar el contacto humano y esos pequeños espacios de encuentro.
En paralelo, el cantautor continúa con una intensa actividad artística. Recientemente terminó de grabar junto a María Elena Melo Desde el silencio recordamos a Osiris Díez Castillos y al maestro Rubén Lena, y prepara para Sondor un nuevo trabajo dedicado al centenario de Aníbal Sampayo, con diez de sus canciones. También tiene actuaciones previstas en distintos escenarios y fiestas del país, entre ellas Sala Zitarrosa, donde se presentará junto a Maciegas el próximo 4 de diciembre.
Rodríguez se define como un agradecido de la vida por poder continuar cantando y compartiendo aquello que aprendió de su padre. Y justamente ese compartir es lo que vuelve a aparecer en estas visitas a los hogares.
Como sintetizó el propio cantautor: “Lo que para uno es un ensayo, para mucha gente es un abrazo, es un sentimiento”.