
Las autoridades de Florida y la Iglesia Católica estiman que unas 50.000 personas participarán de la misa que el papa León XIV celebrará en la mañana del 8 de noviembre en el hipódromo municipal “Irineo Leguisamo”.
La elección del lugar responde a la necesidad de contar con un espacio amplio y abierto para recibir a la multitud que se espera para la celebración.
Este fin de semana, una delegación del Vaticano visitó Florida para continuar con la planificación y ultimar detalles vinculados a la logística y organización del evento, según explicó Carmen Passarella, directora de Turismo de la Intendencia.
Ante la limitada capacidad hotelera del departamento y la importante cantidad de visitantes que se prevé recibir, la Intendencia y la Iglesia Católica lanzaron además una convocatoria para registrar alojamientos particulares.
La propuesta está dirigida a personas que puedan y quieran poner a disposición casas, apartamentos u otros espacios para alojar a quienes lleguen a Florida con motivo de la visita del pontífice.