
Detrás de la tradicional venta de pollos del Liceo Daniel Armand Ugon hay mucho más que una tarea de colaboración. Año tras año, un grupo de padres dedica tiempo y esfuerzo para que el beneficio sea posible, en una experiencia que con el correr del tiempo fue generando fuertes vínculos de amistad y compañerismo.
Aunque algunos integrantes ya culminaron su etapa como padres de alumnos de la institución, muchos continúan participando de las actividades. A ellos se suman nuevas familias, manteniendo vivo un grupo que no solo se reúne para organizar la gran asada anual, sino que comparte encuentros durante todo el año.
Según explicó Jorge Pérez Gutiérrez, integrante del Grupo de Asadores, el espíritu que los mantiene unidos es la posibilidad de colaborar con el liceo mientras disfrutan de un espacio de encuentro y camaradería. «La idea es venir a trabajar y venir a pasar bien», expresó, destacando que el grupo sigue creciendo y sumando voluntades.
Sobre el origen de esta iniciativa, la incorporación de nuevos integrantes y el valor humano que ha surgido alrededor de esta tarea solidaria, dialogamos con Jorge Pérez Gutiérrez, integrante del Grupo de Asadores del DAU.