
La agresión sufrida por una inspectora de Tránsito de la Intendencia de San José durante un procedimiento de fiscalización volvió a poner sobre la mesa el reclamo del cuerpo inspectivo por mayores medidas de seguridad para el desempeño de sus funciones.
El episodio ocurrió en la tarde del lunes en la intersección de avenida Oribe y Ansina, cuando inspectores intentaron detener una motocicleta en la que la acompañante circulaba sin casco. Según informó Jefatura de Policía, el conductor desacató la orden de detención y, tras un seguimiento, el procedimiento culminó con una colisión entre el birrodado y un vehículo de la Intendencia.
Durante la intervención, la acompañante agredió físicamente a una inspectora y también profirió amenazas. La motocicleta fue incautada debido a que el conductor no contaba con licencia de conducir ni libreta de propiedad. El caso fue denunciado y quedó a disposición de la Fiscalía y de la Seccional 2ª.
Como respuesta al hecho, los inspectores realizaron este martes un paro parcial de actividades y reiteraron el planteo de incorporar mayores medidas de protección durante los controles de tránsito.
La referente del cuerpo inspectivo, Marta Román, señaló que una de las alternativas que debería evaluar la Intendencia de San José es la contratación de efectivos policiales para acompañar de forma exclusiva las tareas de fiscalización, evitando que el apoyo dependa de la disponibilidad de personal de la Jefatura de Policía. Explicó que actualmente ese respaldo se brinda únicamente en horario nocturno, mientras que la agresión ocurrió durante la tarde.
Román recordó además que la semana pasada los inspectores mantuvieron una reunión con el secretario general de la Intendencia, Leonardo Giménez, en la que solicitaron que la seguridad de los funcionarios sea incorporada a la agenda institucional. Esperan que los próximos encuentros permitan avanzar en medidas concretas para evitar que continúen repitiéndose episodios de violencia contra el personal.
La dirigente sostuvo que la tarea inspectiva se ha transformado en una actividad de riesgo y advirtió que es necesario adoptar acciones preventivas antes de que ocurra un hecho de mayor gravedad.
En tanto, la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (Adeom) de San José manifestó su más enérgico repudio a la agresión y expresó su respaldo al colectivo de inspectores de Tránsito. El sindicato consideró inadmisibles estos hechos de violencia, señaló que afectan la integridad de los trabajadores y el normal funcionamiento de los servicios públicos, y respaldó el paro parcial como una medida legítima en defensa de la seguridad y las condiciones laborales de los funcionarios.
Asimismo, Adeom exhortó a la población a respetar a quienes cumplen funciones de control y servicio público, remarcando que la violencia contra un trabajador por el cumplimiento de su tarea constituye un ataque al conjunto de los trabajadores. También solicitó a las autoridades continuar fortaleciendo las medidas de prevención y protección para garantizar que los funcionarios puedan desempeñar sus tareas en condiciones adecuadas de seguridad.