
La Liga Femenina de Playas lleva 40 años de trayectoria, desde aquel primer encuentro en el que un pequeño grupo de mujeres comenzó a dar forma a un espacio de fe, amistad y trabajo solidario en la comunidad de Playa Fomento.
Susana Bertinat, una de las integrantes fundadoras que continúa vinculada al grupo, recordó que la iniciativa surgió cuando Mario Bertinat era pastor y su esposa, Violeta Davyt de Bertinat, convocó a una reunión para proponer la formación de una Liga Femenina.
Aquel día se reunieron cinco señoras. Junto a Violeta, se sentaron en un banco, cantaron y oraron, dando inicio a una experiencia que se ha mantenido durante cuatro décadas. De aquellas primeras integrantes, Susana es la única que continúa participando. Las otras eran Estela Gardiol, Clara Chambón, María Canepa y Chela Bonjour. Violeta, que tiene 101 años, reside actualmente en un hogar de ancianos.
A lo largo de estos años, numerosas mujeres formaron parte de la Liga, desempeñando distintas tareas y sosteniendo su funcionamiento. Entre ellas, Susana recordó a Chiqui Ricca, Ivonne Cavalieri y Dafne de Rostán, quienes estuvieron vinculadas a la secretaría y al registro de las actividades, así como a Pocha Bonjour.
Hubo épocas de una participación numerosa, con encuentros, charlas y visitas de personas invitadas para compartir diferentes temas. También se impulsaron acciones solidarias, como el tejido de escarpines para niños recién nacidos y la ayuda a una familia cuya vivienda había sufrido un incendio, a la que acercaron mercadería.
Un espacio abierto que sigue vigente
Actualmente, la Liga mantiene sus reuniones mensuales, generalmente los terceros viernes de cada mes. El grupo funciona de manera abierta, sin una presidenta formal, con integrantes que asumen distintas tareas para organizar los encuentros y llevar adelante las actividades.
En cada reunión comparten un devocional, cantan y conversan sobre diversos temas, además de intercambiar ideas acerca de posibles acciones. Cuando no pueden utilizar el Parque 17 de Febrero, se reúnen en la casa de alguna de las integrantes.
Para Susana, estos encuentros son importantes tanto por el trabajo que permiten desarrollar como por el vínculo entre las mujeres. A lo largo de su historia, la Liga Femenina de Playas ha sido un lugar de encuentro, acompañamiento y solidaridad, que continúa buscando nuevas integrantes para sostener su labor y proyectarla hacia el futuro.