


Las investigaciones arqueológicas desarrolladas en el departamento han permitido identificar evidencias de presencia humana en las costas de Colonia desde hace al menos 1.500 años. Cerámicas con pinturas y diseños geométricos, piezas escultóricas, instrumentos de piedra y otros materiales aportan información sobre las sociedades que habitaron este territorio.
La arqueóloga Maira Malan presentó parte de estas investigaciones durante un conversatorio realizado este miércoles en la Asociación de Adultos Mayores, en el marco de las actividades de la institución.
Malan explicó que el equipo del Ministerio de Educación y Cultura al que pertenece viene trabajando en diferentes sitios del departamento, con especial atención en la zona de Juan Lacaze, Santa Ana y Artilleros. También señaló que durante este año se han desarrollado charlas en distintas localidades, con el propósito de compartir los avances y dar a conocer el trabajo que se realiza en materia de investigación y puesta en valor del patrimonio arqueológico.
En ese sentido, destacó que las evidencias encontradas permiten establecer una continuidad de ocupación de las costas coloniense, con dataciones de 1.500, 1.300 y hasta 1.800 años antes del presente, según los sitios estudiados. Estos datos contribuyen a conocer la presencia y las características de las sociedades que habitaron la región mucho antes de la llegada de los primeros españoles y portugueses.
Entre los materiales identificados se destaca especialmente la cerámica, característica de los grupos humanos estudiados en el departamento. Se han encontrado piezas con pinturas, diseños geométricos y también campanas zoomorfas, de tipo escultórico. Las investigaciones incluyen el análisis de los pigmentos utilizados, habiéndose identificado, por ejemplo, componentes de origen mineral, como óxidos de hierro.
También se han recuperado materiales líticos, tanto instrumentos de piedra pulida, utilizados para moler, como piezas talladas que servían como herramientas cortantes. En cuanto a los restos óseos, Malan explicó que su conservación resulta más difícil debido a las condiciones ambientales de la costa, aunque se han podido identificar evidencias de animales como ñandúes y cérvidos, posiblemente consumidos por aquellas poblaciones.
Por otra parte, invitó a conocer el Museo Arqueológico Mora, inaugurado el año pasado en Juan Lacaze, donde se encuentra la colección reunida por el investigador Mora y se presenta información sobre los trabajos arqueológicos realizados en la zona del arroyo Sauce y la región.
La arqueóloga señaló que la investigación requiere años de trabajo, tanto en laboratorio como en el análisis de los materiales y la gestión para la conservación y puesta en valor del patrimonio. En ese marco, consideró fundamental continuar acercando estos conocimientos a la comunidad mediante actividades de divulgación.